Mi otro yo

Cuando lo vi de espaldas, me vi a mi mismo caminando delante de mí, entrando a los urinarios. Pense que iba a tomar mi lugar, que me dejaría en un segundo plano, silencioso. Pero me acerqué, lo hice a un lado, y simplemente cayó bajo mis pies. Antes tenía poder sobre ti, ahora solo puedo reírme, me dijo mientras se desinflaba.