Se debe promover la visión de país como proyecto unitario superior a las diferencias politicas, y dejar a la historia el juicio del pasado reciente.
Se debe apuntar a un futuro de verdadero desarrollo de la industria nacional, para dejar de ser un país explotador de recursos naturales, aún cuando ello signifique adoptar transitoriamente medidas proteccionistas.
Se debe descentralizar la administración de modo que las regiones y provincias reciban el beneficio de lo que en ellas se produce y tributa.
Se debe regular el monopolio disfrazado de las grandes cadenas de retail que en este momento controlan la economia nacional.
Se debe proteger al pequeño productor y al pequeño comerciante en lugar de proteger al comercio de mayor escala, que es el que está en evidente ventaja.
Se debe limitar el gasto fiscal a montos acordes con la realidad nacional, y detener el despilfarro y la desvergüenza.
Se debe regular el endeudamiento de la población, y promover la austeridad en lugar de promover el consumo desmedido.
Se debe regular el lucro de las instituciones que administran los fondos previsionales y de salud de la población, de modo que, sin dejar de ser una empresa que preste un servicio de calidad, garantice el justo acceso a los beneficios que los propios contribuyentes financian: Pensiones que sean una justa retribución a una vida de trabajo al servicio de la sociedad y el país, y atención de salud de calidad sin restricciones al tipo de enfermedad que se padezca.
Se debe ejercer y promover el uso del software libre en todos los niveles del aparato fiscal, y en la población, de modo que nuestros datos, nuestra información y la adiminitración de nuestros sistemas estén seguros y resguardados del control de empresas privadas, y de modo de proteger a la población de la condición de “clientes cautivos”.
Se debe promover la limitación al uso de los combustibles fósiles, especialmente al interior de las ciudades, y promover en su lugar el uso de vehículos de propulsión humana o de propulsión eléctrica, bicicletas, bicimotos etc. de modo de mejorar la calidad del ambiente, la salud de la población, y la economía familiar y nacional.
Se debe repensar el uso de los medios de comunicación de masas, de modo que sean un instrumento de educación y cultura, promoviendo valores realmente sanos a través de sus productos, dejar de promover el miedo en las noticias, dejar de promover la grosería, la incultura y la ignorancia en los “realities”, dejar de promover el culto al consumo, y promover en su lugar el respeto mutuo, el repeto a la autoridad y el cariño por la patria como proyecto común, promover el respeto y el cuidado de la naturaleza, promover la visión de futuro en lugar de la visión inmediatista, y promover la austeridad, la honestidad, el valor del conocimiento y la cultura, que hace años nos caracterizaban.